SILCARY nace de un lugar muy íntimo: de la pasión compartida entre madre e hija por los objetos que guardan memoria. Desde siempre hemos sentido una conexión especial con aquellas piezas que, aunque a primera vista puedan parecer simples, pasadas de moda o sin valor, en realidad esconden un universo de historias, de vidas y de emociones.
Lo nuestro no es solo coleccionar o vender objetos: es rescatarlos, darles una segunda oportunidad y ofrecerles un nuevo hogar donde puedan seguir brillando. Creemos que cada artículo, ya sea vintage, de medio siglo o incluso moderno, tiene un alma que merece ser reconocida y celebrada.
Este proyecto es también un homenaje a la complicidad y al amor entre madre e hija. Compartir esta aventura con ella lo hace todo más especial: cada pieza que encontramos, cada historia que descubrimos, cada objeto que cuidamos y que preparamos para que alguien más lo disfrute, está impregnado de nuestra ilusión y de ese lazo tan bonito que nos une.
Silcary es, en el fondo, un espacio donde convergen el pasado y el presente, lo antiguo y lo moderno, pero sobre todo es un rincón lleno de alma, construido con cariño, pasión y mucha ternura.
